Me ha resultado muy triste ver como un regimiento de 10 trabajadores desmantelaban la terraza del Kiosko El Tintero en la Playa del Cura de Torrevieja
No soy de Torrevieja, pero me siento Torrevejense porque llevo viviendo en esta bello pueblo más de 30 años.
Y como contribuyente que pago religiosamente los impuestos que me imponen, me considero autorizada para expresar mi opinión ante este tipo de actuaciones administrativas.
El uno por el otro y la casa sin barrer.
Sabio el refranero Español que nunca se equivoca en este tipo de situaciones en las que las administraciones publicas (ya sean locales o nacionales) se echan las culpas unos a otros tal niños de escuela infantil enzarzados en una pelea.
Leyes, Ministerios, políticos y un largo etcétera de organismos dependientes del estado, se olvidan de quienes son los que realmente los sustentamos.
Hasta el punto de invertir artificialmente la situación, llegando a parecer (solamente a parecer) que las Leyes, los Ministerios y los políticos son los que con su esfuerzo, su trabajo y su dinero, nos sustentan a los ciudadanos.
Decisiones como la de derribar el kiosko el Tintero, son tomadas en contra de la realidad social. Decisiones basadas en absurdas leyes que se aplican (o no) según el intercambio de intereses que halla entre los trapicheos “de alto nivel” que no nos enteramos.
Estoy convencida de que habrá quien considere que derribar el kiosko el Tintero es lo mejor que se puede hacer, pues supone una barrera arquitectónica que impide disfrutar de las vistas del mar o que es una edificación altamente contaminante, o yo que sé. Lo respeto.
Pero echando un vistazo a las redes sociales, y leyendo los cientos de comentarios al respecto, la inmensa mayoría coincide en lo contrario.
¿Es mejor derribar que rehabilitar?
Hemos visto como edificaciones antiguas como el teatro Nuevo Cinema o mas recientemente la lonja del puerto, ha sido destruidas a pesar de su bonita arquitectura.
En una carrera política por ver quien consigue ponerse mas medallas y que su nombre figure hasta la eternidad en la placa ubicada el las fachadas de edificios de propiedad pública, se olvidan de que estan destruyendo la historia local, precisamente con recursos de propiedad municipal, es decir, recursos económicos de los ciudadanos.
En Torrevieja todavía quedan varias edificaciones (algunas de propiedad municipal y otras de propiedad privada) que son dignas de mantenerlas y rehabilitarlas, pero viendo como funcionan las cosas…..
El Ayuntamiento antiguo (que ya tiene las barbas a remojo), la casa de Jose María Lopez Dols (preciosa fachada), El puente romano (que se cae a pedazos) que hay junto al minigolf y estoy segura de que hay muchas edificaciones más que al lector de este articulo se le vienen a la cabeza y le invito a dejarlo en los comentarios.
Y volviendo al sabio refranero Español, “hace mas el que quiere que el que puede“.
Aplicado a todos los organismos que cuelgan del estado Español, “pueden hacer muchas cosas (aunque encuentren obstáculos) pero no quieren hacerlas“. Una triste realidad.
Chelo Gutiérrez




































