Lo que nació en un taberna de barrio se ha acabado convirtiendo en una tradición familiar para muchos españoles
Se dice que La Quiniela tuvo su origen allá por 1929, en una taberna de Santander situada en la calle Alta número 22.
En el patio de aquel bar de barra de madera y clientes habituales se solían juntar a entrenar los jugadores del equipo de fútbol del barrio, el Callealtera.
El dueño de la taberna, Don Manuel González Lavín, viendo cómo cada día sus clientes realizaban pronósticos sobre los partidos, decidió crear un juego y estipular unas reglas. Y así, corriendo de boca en boca, aquel particular juego de azar se acabaría institucionalizando por primera vez el 22 de septiembre de 1946, con una recaudación de 77060 pesetas, que ahora equivaldrían a 463 euros. Fue ese el momento en el que nacería uno de los juegos de azar más populares de España, cuyos ingresos lograron financiar el plan ADO de ayuda y desarrollo a deportistas, la candidatura del Mundial de fútbol de España de 1982 y la construcción del hospital Gregorio Marañón.
La popularidad hizo que en el 52 se repartiese el primer premio millonario, que cayó en manos de un carnicero de Santander llamado Saturnino García Pereda. Ya en 1997, casi el 20% de la población de nuestro país jugaba a La Quiniela y sería 8 años después cuando se entregaría el premio más grande de la historia de este juego, con una cuantía de 9.089.888,93 euros. Sin embargo, en las últimas décadas su participación ha ido menguando: para el 2023, tan solo 1,7% de españoles participaban en este juego. Pero esto no le quita a La Quiniela su carácter tradicional, uno que lleva acompañándonos casi todo un siglo y que refleja la afición del fútbol en el país, un fútbol de tabernas y reuniones de amigos.
Por otra parte, la Quiniela en España poco tiene que ver con su variante de otros países hispanos. En el caso de Argentina, La Quiniela está relacionada con el mundo de los sueños. Al igual que pasa en nuestro país con otros juegos como la Lotería, los jugadores de La Quiniela en Argentina le dan mucha importancia a lo que sueñan, viendo en el mundo onírico una premonición de aquello a lo que deberían apostar. Quienes creen en esto, interpretan algunos de los elementos que aparecen en sus sueños y los utilizan como guía a la hora de realizar sus apuestas. Por ejemplo, como se explica en askgamblers.com/es/gambling-news/blog/, los animales que aparecen en sueños son una representación de cifras numéricas. Así, si uno sueña con un ternero, sabrá que este animal corresponde al número 2 y que simboliza la inocencia y el inicio de un nuevo ciclo de la vida. En cambio, si lo que ve en sus sueños es un toro, el número correspondiente será un 8, símbolo de la fuerza y la energía vital.
Sin embargo, en España, la mayoría de jugadores de La Quiniela no lo hacen guiados por este misticismo, ya que nuestra variante poco tiene que ver con la argentina. De hecho, la mayoría de los jugadores se dirigen por aspectos puramente racionales, analizando las posibilidades de los equipos en cada encuentro según la evolución de la temporada y la ventaja o desventaja que suponga el equipo rival. Aunque también están aquellos que lo hacen como un mero modo de diversión y que no dedican tanto tiempo a especular los resultados de los partidos. Como en todo, hay tantos tipos de jugadores como personas.
En el caso de que no sepas cómo se juega a La Quiniela, el juego consiste en seleccionar el equipo ganador de 14 partidos de la jornada, así como el resultado exacto de un partido más. Los jugadores pueden realizar hasta 8 pronósticos diferentes en los primeros 14 partidos. En cuanto a las probabilidades, tal y como señalan desde Loterías y Apuestas del Estado, las posibilidades de acertar en los 15 partidos sin saber nada de fútbol son de 1 entre 76.527.504. Como podrás ver, es un porcentaje muy bajo, algo que tiene sentido si tenemos en cuenta que se compite con jugadores muy bien informados, quienes están al día de este deporte. No hace falta decir que una buena documentación no implica un acierto asegurado, ya que La Quiniela no es más que un juego de azar y siempre pueden haber sorpresas. Pero, por supuesto, indagar y realizar las apuestas con criterio aumenta las probabilidades.
Pese a todo lo anterior, lo verdaderamente importante es la diversión que proporciona este histórico juego de azar y la tradición que supone para muchas familias de españoles, que hacen de La Quiniela un momento de unión en torno al fútbol.
Fuente: Wikimedia














































La Quiniela ha perdido adeptos en favor de las apuestas en vivo, en un mundo donde prima la recompensa inmediata, la gratificación instantánea, el golpe de dopamina. Se está perdiendo el juntarse con los amigos, seguir y comentar la jornada, hacer números y estadísticas.