SEMIDIOSES
Sí, lo son. “En tus manos me encomiendo” le dije cuando oí su diagnóstico y parafraseando un dolor temido. Me habló con suficiente claridad como para entender mi gravedad y, sin embargo, yo estaba tranquila, sabía que él me salvaría la vida. Así que, cuando oigo a un ser miserable, porque hay que ser miserable … Leer más



